martes, 11 de agosto de 2015

The Path

Cristales rotos,
y una orquesta desafinada a cada paso,
creando movimientos bruscos,
alentando a la mala fortuna.

La destrucción ya es naturaleza,
los humanos máquinas de intercambio,
o minas.
Los lugares,
todos de paso,
a veces déjà vus;
un armario vacío,
marcos de fotos plagados de vida,
carreteras agrietadas, ahora direcciones,
sin destinos.
La memoria,
con los cables defectuosos,
creando familias en desiertos,
paraísos en horizontes,
y miserias en los recuerdos.

Sobrevivir,
no contar los días,
no esperar a la noche,
huir de la sorpresa, del amigo,
cavar en tus ancestros,
y echar tierra sobre tu jerarquía;
quemar fronteras, porque no hay hogar,
descoser banderas, dudar de los proyectos,
caminar hacia adelante,
no mirar atrás,
por nada ni nadie,
y borrar tus pisadas.