lunes, 3 de agosto de 2015

El Lugar

El paseo recibe las pisadas, no conoce otra atmósfera que no tenga oleaje y olor a sal. Es caminado, recibe recorridos, escucha charlas, y deja pasar el tiempo. La arena sube y baja, las mareas, los planetas, allí tan sólo constantes. Acoge a la nada, es gris, es otra época. Personas que son viento, lluvias, etcéteras, elementos.

Observo sentado en la orilla, como gaviota que sobrevuela, e imagino la tristeza de ser un lugar, un paseo. Con el ruido de las ondas rompiendo ante mí recapacito, entiendo que yo también soy un lugar, dentro de un tiempo que no alcanzo a entender.
El agua empieza a lamerme la planta de los pies. Ahora el lugar es un ser viejo, que espera, y nada más. Mientras, yo permanezco allí, con el agua inundando los archipiélagos de mi razón; entonces empiezo a imaginarme en el lugar, y me dibujo alcanzando un pequeño fragmento de esa paz que conserva.